El dueño de una ferretería en Puebla pagó hace un año su página web «con dominio y hosting incluidos». Este mes le llegaron dos avisos de renovación, de dos empresas distintas, y no sabe cuál es cuál ni qué pasa si deja de pagar uno. No es descuido suyo. Casi nadie le explica a un cliente qué compró exactamente.
La diferencia entre dominio y hosting es esta: el dominio es el nombre de su página en internet, como ferreteriaruiz.com.mx, y el hosting es el servidor donde están guardados los archivos que aparecen cuando alguien escribe ese nombre. El dominio se renueva cada año con un registrador, mientras que el hosting se alquila por mes o por año, a veces en otra empresa.
Abajo va una comparación que se entiende sin tecnicismos y, después, lo que conviene tener a su nombre. Para las reglas de vencimiento seguimos la política de ICANN, el organismo que coordina los dominios genéricos como el .com.
La diferencia entre dominio y hosting, con un ejemplo de la calle
Piense en su negocio físico. El dominio es el nombre que va en el letrero, en las tarjetas y en la camioneta, el que la gente recuerda y escribe. Su local, el espacio que usted alquila y donde está lo que el cliente viene a ver, es el hosting. Entre los dos hay un directorio, el DNS, que dice en qué local está ese nombre hoy.
La analogía tiene una ventaja sobre la vida real. En la calle, mudarse de local obliga a cambiar de dirección. Con una página, en cambio, se cambia de hosting y el nombre sigue igual: basta con actualizar el directorio para que apunte al servidor nuevo. La propia ICANN lo menciona como alternativa a cambiar de registrador, porque se puede cambiar de proveedor de hosting y actualizar los servidores de nombres del dominio.
| Pieza | Qué es | Cuándo se paga | Qué pasa si se corta |
|---|---|---|---|
| Dominio | El nombre, como ferreteriaruiz.com.mx | Cada año, a un registrador | Dejan de funcionar la página y el correo; con el tiempo, el nombre puede quedar libre |
| Hosting | El servidor donde están los archivos | Cada mes o cada año | La página deja de verse, pero el nombre sigue siendo suyo |
| DNS | El directorio que conecta el nombre con los servidores | Suele venir con el dominio o con el hosting | El nombre no lleva a ninguna parte |
| Sitio web | Los textos, las fotos y el diseño | Una vez, al crearlo, más los cambios | Sin una copia propia, se pierde junto con el hosting |
Dominio, hosting y sitio web: por qué se confunden
La confusión tiene una razón comercial. Muchos proveedores venden todo en un solo paquete, con un precio único el primer año, y en la factura aparece «plan web». Funciona bien hasta el día en que usted quiere cambiar una pieza y se da cuenta de que no sabe dónde está cada una.
El sitio web es el contenido, lo que usted o su diseñador armaron. Ese contenido vive en el hosting, y el dominio es el camino para llegar a él. En un constructor de sitios, hosting y sitio vienen juntos y no se pueden separar; el dominio, en cambio, normalmente se puede registrar afuera y conectar. Por eso conviene registrarlo por su cuenta aunque use un constructor.
La terminación es otra decisión, y la comparamos con las tarifas de cada registro oficial en dominio .com o .mx, .co, .ar, .cl o .pe.
Lo que conecta dominio y hosting: DNS, certificado y correo
El DNS es la pieza que casi nadie ve y la que más problemas causa. Técnicamente es una lista de registros asociada a su dominio. Uno indica en qué servidor está la página. Otro, el registro MX, dice adónde se entrega el correo: según la ayuda de Google Workspace, cuando alguien le escribe, la computadora del remitente busca los registros MX de su dominio para saber dónde dejar el mensaje. Hay más, como los que confirman que un correo realmente sale de su empresa.
Quién administra esa lista depende de los servidores de nombres que tenga configurados el dominio, que suelen ser los del registrador o los del hosting. Aquí está la trampa más común al cambiar de hosting. Alguien apunta el dominio a los servidores de nombres del proveedor nuevo, los registros del correo se quedan en el directorio viejo y la empresa deja de recibir mensajes. Como la página se ve perfecta, pueden pasar días hasta que alguien lo note.
El correo con su dominio puede estar en el mismo hosting o en Google o Microsoft, sin importar dónde esté la página, y las opciones las repasamos en correo con dominio propio. Distinto es el caso del certificado de seguridad: vive en el hosting pero está emitido para su dominio, así que cualquier cambio en uno de los dos obliga a revisarlo. Qué hace y por qué falla lo explicamos en certificado SSL para su página web.
Renovaciones de dominio y hosting: qué vence y cuándo
El dominio se paga por año y el hosting, por mes o por año. En los dos casos el precio del primer año suele ser promocional, así que al comparar ofertas mire el de renovación. Anote también las dos fechas de vencimiento en un lugar que no dependa de la memoria de nadie.
Para los dominios genéricos como el .com, la política de ICANN fija un mínimo. El registrador debe mandar al menos dos avisos antes del vencimiento, cerca de un mes antes y cerca de una semana antes, al correo del titular.
Antes de borrar un dominio vencido, el registrador interrumpe su DNS durante un período de hasta 8 días, y con eso dejan de funcionar la página y el correo: es el último aviso. Una vez borrado, el registro tiene que ofrecer 30 días para recuperarlo, y el registrador puede cobrar por hacerlo. El detalle está en la política de ICANN sobre dominios vencidos.
Fíjese en un detalle: los avisos llegan al correo registrado como titular. Si ese correo es el del diseñador que ya no trabaja con usted, o una casilla que nadie abre, se pierden. Las terminaciones de país siguen reglas propias de cada registro, y en algunas el margen para recuperar un dominio vencido es corto.
A nombre de quién deben quedar el dominio y el hosting
El dominio va a nombre suyo o de su empresa, sin excepciones; por qué, lo contamos entre las señales de alarma de cuánto cuesta una página web. Con el hosting la respuesta es menos rígida. Si su proveedor le administra el servidor junto con otras páginas, es normal que la cuenta esté a nombre de él. Lo que usted necesita es otra cosa:
- Una copia completa de la página (archivos y base de datos) que pueda pedir cuando quiera.
- Acceso al panel del dominio con su propio correo, para cambiar el DNS sin pedir permiso.
- Por escrito, que el contenido y el diseño le pertenecen.
- La lista de los registros DNS activos, sobre todo los del correo.
Con eso, cambiar de proveedor es un trámite. Sin eso, puede significar empezar de nuevo.
Cambiar de hosting sin perder el dominio ni el correo
Si decide mudarse, este orden evita casi todos los sustos:
- Guarde una captura o una exportación de todos los registros DNS actuales.
- Copie la página al hosting nuevo y pruébela antes de tocar el dominio.
- Si va a cambiar los servidores de nombres, cree primero en el directorio nuevo los registros del correo.
- Apunte el dominio al hosting nuevo y deje el viejo activo unos días más.
- Revise que la página cargue con https y mande un correo de prueba desde otra cuenta.
La paciencia es parte del proceso. En su ayuda para configurar el correo, Google advierte que un registro MX nuevo puede tardar hasta 72 horas en reconocerse, y con otros cambios de DNS pasa algo parecido. Por eso el hosting viejo se cancela al final, no al principio.
La diferencia entre dominio y hosting en su próxima cotización
Con la diferencia entre dominio y hosting clara, una cotización se lee de otra manera. Pida que diga por separado dónde se registra el dominio y a nombre de quién, dónde se aloja la página, quién administra el DNS y cuánto cuesta cada pieza al renovar. Si la respuesta es «nosotros nos encargamos de todo», pida el detalle igual. No es desconfianza, es el inventario de su propio negocio.
Si hoy ya no sabe en qué empresa quedó cada pieza, armamos con usted el mapa de dónde está cada pieza en 15 minutos por video, sin costo. Sale de la llamada sabiendo qué es suyo y qué conviene pasar a su nombre.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener el dominio y el hosting en empresas distintas?
Sí, y es bastante común. El dominio se conecta con el hosting a través del DNS, con los servidores de nombres o con un registro que indica el servidor de la página. Tenerlos separados incluso facilita cambiar de hosting más adelante sin tocar el dominio.
¿Qué pasa con mi página si vence el hosting pero no el dominio?
La página deja de verse, pero el nombre sigue siendo suyo. Si tiene una copia de los archivos, puede publicarla en otro hosting y apuntar el dominio ahí. Sin copia, habrá que rehacerla.
¿Se puede tener un dominio sin hosting?
Sí. Un dominio sin hosting puede servir solo para el correo o simplemente para reservar el nombre. Registrarlo antes de tener la página evita que otro lo tome.
¿Qué va primero, el dominio o el hosting?
El dominio, porque es la pieza que no se puede reemplazar. En cambio, el hosting se contrata y se cambia sin perder nada, siempre que tenga una copia de la página y siga el orden que describimos en cambiar de hosting. Registre el dominio a su nombre y después elija dónde alojar el sitio.