La página de una cerrajería en Rosario costó 900 USD hace dos años. Desde entonces llegaron una renovación de dominio, doce meses de alojamiento, la licencia de un complemento que nadie recuerda haber pedido y una mensualidad de «mantenimiento» que jamás vino con un informe. Su dueño quiere saber lo mismo que casi todos: cuánto cuesta mantener una página web y qué parte de esa cuenta es obligatoria de verdad.
Obligatorios, en sentido estricto, son dos: el dominio y el alojamiento. A eso se suma el certificado que permite cargar con https, gratuito en la mayoría de los hostings, y, si el sitio corre sobre WordPress, alguien que actualice y saque copias. El resto se negocia, y buena parte se puede no contratar.
Abajo está esa cuenta desarmada pieza por pieza, con lo que cambia entre un constructor y WordPress, lo que debería decir un contrato antes de que usted lo firme y nuestros propios números al final.
Cuánto cuesta mantener una página web: las dos listas de gastos
Los pagos que vuelven se ordenan en dos listas que conviene no mezclar. La primera mantiene el sitio encendido y tiene precio publicado: se cotiza, se compara y se paga. La segunda lo mantiene sano y actual, y ahí el número depende de quién haga el trabajo: si lo hace usted, paga con horas; si lo hace un proveedor, con una mensualidad.
| Concepto | Cada cuánto vuelve | ¿Se puede evitar? | Quién lo hace |
|---|---|---|---|
| Dominio | Una vez al año | No, o pierde la dirección | El registrador le cobra a usted |
| Alojamiento | Cada mes o cada año | No, mientras la página exista | El proveedor de hosting |
| Certificado para https | Se renueva solo | No, pero casi siempre es gratis | El hosting |
| Actualizaciones | Cada mes, en WordPress | No, si el sitio usa WordPress | Usted o quien contrate |
| Copias de seguridad | Semanal, y diaria en una tienda | No, aunque muchos lo omiten | Hosting, plugin o proveedor |
| Cambios de texto y fotos | Cuando el negocio cambia | Sí, si usted puede editar | Usted, desde el gestor |
| Extensiones de pago | Licencia anual | Solo las que de verdad use | Se renuevan solas |
| Informes y SEO mensual | Cada mes | Sí | Se contrata aparte |
La columna que más discusiones ahorra es la tercera. Una cotización de mantenimiento que junta todo en un renglón único vuelve imposible saber qué está pagando. Pida el desglose antes que el descuento.
El dominio y el alojamiento, los dos pagos que no se pueden saltear
El dominio se renueva una vez al año con el registrador donde está inscrito, y el alojamiento se paga por mes o por año al proveedor que guarda los archivos. Son empresas distintas en muchos casos, con fechas de vencimiento distintas, y de ahí viene la confusión de los dos avisos. Qué hace cada pieza y por qué conviene tenerlas separadas está en la diferencia entre dominio y hosting.
Para la cuenta anual alcanza con dos reglas. La primera: mire el precio de renovación, no el de entrada. Es habitual que el primer año salga más barato y que la letra chica aclare que la promoción no aplica a las renovaciones; el caso concreto de un registrador mexicano, con las dos cifras, está en cuánto cuesta una página web.
La segunda regla es más aburrida y evita el accidente más caro de esta lista: deje la renovación del dominio en automático y con una tarjeta que no esté por vencer. Un dominio que expira deja la página y el correo fuera del aire el mismo día, y recuperarlo después no siempre depende de usted.
El certificado de seguridad que evita el aviso «No seguro»
Casi todos los hostings incluyen hoy un certificado gratuito que se renueva solo. Si el suyo se lo cobra aparte como si fuera un extra, esa es una línea para discutir en la próxima renovación. Un certificado de pago tiene sentido en casos puntuales, y para una página de presentación rara vez es uno de ellos. Qué mirar cuando el navegador sigue mostrando el aviso pese al certificado lo detallamos en certificado SSL para una página web.
Actualizaciones y copias de seguridad: el gasto que no llega por factura
Este es el rubro que casi nadie presupuesta y el que más caro sale cuando falta. Un sitio en WordPress tiene tres capas que envejecen por separado, y mantenerlas al día es trabajo de alguien, todos los meses. Cuánto de eso ya ocurre solo y cuánto hay que activar a mano lo desglosamos en WordPress o Wix.
Con las copias pasa algo parecido. La documentación de WordPress.org sobre copias de seguridad explica que una copia completa tiene dos partes, la base de datos y los archivos, y que hacen falta las dos para restaurar un sitio. Recomienda copias semanales en sitios con poco movimiento y diarias en los que publican seguido, guardadas en más de un lugar, y advierte que conviene saber restaurarlas uno mismo, porque pedirle una copia al hosting lleva tiempo.
Traducido a dinero: la copia que hace su proveedor del servidor entero es una red de contención, no un plan. El plan es una copia suya, en otro lado, que alguien probó alguna vez. Cuando esa rutina falta, el costo deja de ser mensual y llega de golpe. Cómo se reconoce ese golpe y qué se hace en las primeras horas está en qué hacer si hackearon su página web.
Mantener una página web en un constructor o en WordPress
La diferencia de fondo no es el precio mensual, sino quién carga con el trabajo. En un constructor usted paga una suscripción y la plataforma se ocupa de lo técnico. En WordPress el programa es gratuito y el mantenimiento lo pone usted o alguien a quien le paga.
| Constructor con suscripción | WordPress en un hosting propio | |
|---|---|---|
| Quién actualiza | La plataforma, sin avisarle | Usted o su proveedor |
| Cómo llega el costo | Una factura que junta todo | Varias facturas separadas |
| Copias de seguridad | Historial de versiones incluido | Plugin, hosting o proveedor |
| Funciones extra | Aplicaciones del mercado propio | Plugins, muchos con licencia anual |
| Si deja de pagar | La página deja de verse | El sitio es suyo y se muda a otro hosting |
El constructor suele salir más caro por mes y más barato en dolores de cabeza. WordPress suele salir más barato en facturas y más caro en atención, salvo que contrate un hosting administrado que incluya actualizaciones y copias. Ninguno de los dos es gratis: uno cobra en pesos y el otro en tiempo.
Hay un caso donde la cuenta se dispara sin que nadie lo note. Una página de WordPress armada hace cinco años, con un tema de pago que venció y diez plugins sin tocar, no cuesta cero al mes: cuesta el riesgo acumulado de todos esos meses.
Lo que se vende como mantenimiento web sin ser obligatorio
Nada de lo que sigue es una estafa por sí mismo. Lo que lo convierte en problema es cobrarlo todos los meses por un trabajo que se hizo una sola vez, o cobrarlo dos veces.
- El certificado SSL con cargo, cuando el hosting ya entrega uno gratuito.
- Un plugin de pago que hace lo mismo que otro que ya está instalado.
- «Optimización de velocidad» mensual, después de una optimización que se hizo una vez.
- Alta en cientos de directorios, que deja cientos de fichas que nadie va a actualizar.
- Un SEO mensual sin informe, sin objetivos acordados y sin nada que mostrar al tercer mes.
La prueba sirve para los cinco: pida ver qué se hizo el mes pasado. Un mantenimiento honesto deja un registro de lo que se actualizó y se respaldó, aunque sea un correo de diez líneas. Sin ese registro, usted paga una suscripción a la tranquilidad, no un servicio.
Qué debe decir un contrato de mantenimiento de una página web
Un contrato de mantenimiento sirve, y bastante, cuando dice qué incluye con nombre y frecuencia. Estos cinco puntos son los que después se discuten:
- Qué se actualiza y con qué frecuencia. Y qué pasa si una actualización rompe algo.
- Copias: cada cuánto, dónde se guardan, cuánto tiempo se conservan y quién sabe restaurarlas.
- Cuántos cambios de texto o de fotos entran por mes y en qué plazo se hacen.
- Si limpiar el sitio después de un ataque está incluido o se cobra aparte.
- A nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento, con todos sus accesos.
Agregue el plazo de permanencia y el preaviso para cancelar. Un contrato a doce meses con renovación automática y treinta días de preaviso no tiene nada de raro, siempre que usted lo sepa antes y no el día que quiera irse.
La pregunta que conviene hacer antes de firmar el mantenimiento
Es una sola: «¿Qué me llevo el día que decida irme?». La respuesta correcta es concreta y se dice en diez segundos: una copia de los archivos y de la base de datos, el dominio que ya está a su nombre y las claves del hosting y del gestor. Cualquier versión vaga de eso es la respuesta verdadera.
Hay una segunda pregunta para el mismo momento: «¿Qué pasa con la página si dejo de pagar el mes que viene?». Si la página desaparece, usted no está manteniendo un sitio propio sino alquilando uno ajeno, y esa es una decisión distinta que conviene tomar a propósito. Si decide mudarse, el orden para hacerlo sin quedarse sin correo está en cambiar de hosting.
Cuánto cuesta mantener una página web con nosotros
Nuestro esquema está publicado y es fácil de comparar: el sitio se paga una sola vez, desde 1000 USD, y lo que vuelve cada mes son el dominio y el alojamiento, desde 80 USD mensuales cada uno. No cobramos una mensualidad obligatoria de mantenimiento. Mientras usted edite sus propios textos, fuera de esas dos líneas no hay nada fijo; el acompañamiento mensual existe, pero se contrata aparte y a pedido. El detalle completo está en nuestros precios.
Si tiene a mano las facturas del último año y no sabe cuáles son indispensables, separamos con usted lo obligatorio de lo que le están vendiendo. Es una videollamada de quince minutos y no se cobra. Sirve igual aunque la página la haya hecho otro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Depende de sobre qué esté construida y de quién haga el trabajo, así que cualquier cifra única miente. Lo fijo son el dominio y el alojamiento; en WordPress se suma el tiempo de alguien que actualice y saque copias. Pida que la cotización separe cada renglón con su frecuencia.
¿Es obligatorio pagar un mantenimiento web todos los meses?
No. Es obligatorio pagar el dominio y el alojamiento; el mantenimiento mensual es un servicio que usted contrata o no. Tiene sentido cuando el sitio corre sobre WordPress y nadie en el negocio va a entrar al panel, y no lo tiene cuando la plataforma ya se encarga de actualizar.
¿Qué pasa si no actualizo mi página web?
Al principio, nada visible, y ese es el problema. Un plugin o un tema desactualizado es la puerta que más se usa para entrar a un sitio, y la limpieza posterior cuesta bastante más que las actualizaciones que se saltearon. Además, una página vieja suele ir perdiendo velocidad.
¿El mantenimiento de una página web incluye los cambios de texto?
Solo si el contrato lo dice, con una cantidad y un plazo. Muchos planes cubren lo técnico y cobran aparte cada cambio de contenido, lo que sorprende cuando llega la temporada y hay que actualizar precios. Si el gestor le permite editar usted mismo, esa línea puede desaparecer de la cuenta.
¿Quién debe guardar las copias de seguridad de mi página web?
Alguien que no sea solo su hosting. Tener una copia en el servidor y otra fuera de él es lo que le permite volver atrás si el proveedor tiene un problema o si el sitio queda comprometido. Acuerde por escrito la frecuencia y quién la restaura.